El Burgués Gentilhombre

de MOLIÈRE

Versión y dirección Liuba Cid


Versión y Puesta en escena: Liuba Cid

Compañía: Mephisto Teatro

Vestuario: Susana Moreno

Productora: Mayda B Performance

Fotografías: Mª Teresa Gómez Lozano y Liven Céspedes

En imágenes




Fotografías de Mª Teresa Gómez Lozano©


Fotografías de Liven Céspedes©/ Ver todo el fotoreportaje


Fotos Festival Iberoamericano de Teatro de Cádiz. Oct.2015 (Imágenes cortesía del FIT)

Críticas

"Énfasis caribeño, divertidos números musicales e interpretado íntegramente por un notable reparto masculino encabezado por el expresivo Justo Salas. Fueron muy aplaudidos".
Juan Ignacio García Garzón- ABC


"No hay duda de que la directora Liuba Cid, versionadora a su vez de esta obra de Molière y gran conocedora del barroco español, ha querido dar la nota y lo ha conseguido. Porque si Molière tuvo el propósito de ridiculizar a las clases emergentes, la función actualiza ampliamente sus claves hasta llegar al comportamiento de los famosos de hoy…"
Nuncy de León- Periodistas en Español.com

"Sin efectos inútiles, sin gags, con una actuación muy precisa, controlada hasta en el exceso y en la caricatura y al mismo tiempo extremadamente natural, espontánea.
En esta versión del Burgués Gentilhombre delirante, que explota con virtuosismo toda la gama de la comicidad, Liuba Cid consigue a la perfección dar una visión contemporánea de la obra de Molière sin trasladarla a un marco rígido, identificable, y sin travestir tampoco a sus personajes".
Irene Sadowska Guillón - Crítico Francesa – artículo publicado en la revista especializada en Artes Escénicas EPISKENION




Clásicos, entre el purismo y la irreverencia

La edición número 30 del Festival Iberoamericano de Cádiz, celebrado recientemente en la hermosa ciudad marítima de la España andaluza, permitió apreciar versiones de varios clásicos de la literatura dramática universal.

Frank Padrón
cultura@juventudrebelde.cu
14 de Noviembre del 2015 21:27:25 CDT

Adaptar esos grandes títulos de la literatura dramática universal, al pie de la letra o haciendo cambios e innovaciones: he ahí la cuestión, o al menos una de las más acuciantes en el panorama teatral de hoy.

Varios títulos apreciados en escenarios internacionales han dado fe de ambas líneas, que gozan de análogas resonancias tanto por parte de adaptadores y directores como del público y la crítica.

Todo parece radicar, por tanto, en la pericia y el talento que guía los resultados, aunque siempre hay que contar con las preferencias de espectadores más aferrados al apego extremo a las fuentes o tendientes a las lecturas posmodernas e iconoclastas, o al menos tolerantes con ellas.

La edición número 30 del Festival Iberoamericano de Cádiz, celebrado recientemente en la hermosa ciudad marítima de la España andaluza, permitió apreciar versiones de clásicos en ambas tesituras, aunque sentimos una tendencia bastante acusada a la segunda de ellas, esto es: las revisiones paródicas, o simplemente (inter)cambiantes respecto al tono original.

Así llegó El burgués gentilhombre, de Moliére, según la perspectiva de Liuba Cid y su Mefisto Teatro, compañía de actores cubanos radicada en España; las grandes preocupaciones del comediante francés en el siglo XVII —la ridiculez de aparentar por encima de las posibilidades reales, el patetismo de ricachones incultos tratando de adquirir refinamiento, los aprovechados y escaladores…— se mantienen en una puesta que privilegia sin embargo la picardía criolla, que colma de referentes muy de la Isla (y muy de hoy) los viejos preceptos molierescos.

Troques de géneros y roles, enredos y estocadas moralizantes del autor nada pierden, todo lo contrario, se enriquecen con esta fiesta cubanísima y no por ello, menos clásica.

Sin embargo, no siempre esa perspectiva encontró los mejores resultados. El enfrentamiento de la Compañía Gabriel Chamé (Argentina) al Otelo, de Shakespeare, presentó, cuanto menos, fisuras imperdonables. (...)

 


"En realidad el público se dobla de risa desde que empieza a descubrir que las damiselas son fornidos hombres, pues el reparto está compuesto solamente por actores masculinos. Esta es la principal aportación de Liuba Cid, que resucita con ello la antigua prohibición victoriana que impedía a las mujeres subir al escenario"
Javier Villán – El Mundo

"La compañía hispanocubana Mephisto Teatro puso en escena y muy en solfa,  el mimetismo aristocratizante de los burgueses no solo del clasicismo francés,
 en una inteligente versión de Liuba Cid que dirigió muy bien la famosa comedia de Moliére El burgués gentilhombre"
Miguel Fresneda -Digital Extremadura

"Vuelve un 'Burgués gentilhombre' como musical con aires cubanos y visto desde la óptica femenina… De triunfo en triunfo.  Así marcha desde su estreno por la compañía hispano cubana Mephisto
uno de los grandes textos de la historia del teatro"
Emilio Martínez – Diario Crítico Madrid





Teatro Nuevo Apolo. Plaza Tirso de Molina, Madrid, España.
El Burgués Gentilhombre, de Molière.
Compañía Mephisto Teatro.
Versión y dirección de Liuba Cid.
Del 5 al 28 de febrero.
http://summummusic.com/el-burgues-gentilhombre/

 
Por ANDRÉS ISAAC SANTANA
Crítico y ensayista de Arte Contemporáneo-

El Nuevo Apolo de Madrid, ubicado en la antigua plaza de Tirso de Molina, estrenó recientemente un clásico de la historia más corrosiva del teatro: “El Burgués Gentilhombre” de Molière. Se trata de una versión tremendamente audaz e irónica a cargo de la compañía Mephisto Teatro, de origen cubano, dirigida por Liuba Cid.


El origen de esta compañía teatral, que integra en su elenco a reconocidos actores cubanos y españoles, resultó de un encargo en el año 2009, por parte de la dirección del internacionalmente reconocido Festival de Teatro Clásico de Almagro, con la intención de clausurar su 32 edición. Entonces fue una versión de Fuenteovejuna, de Lope de Vega, la obra que diera comienzo a una trayectoria sostenida durante estos años y que se ha granjeado el respecto y la estimación de la crítica especializada dentro y fuera de España. Su trabajo se centra, fundamentalmente, en la investigación y la experimentación –desde la escena contemporánea- en el núcleo duro de la dramaturgia de autores y textos europeos del Siglo de Oro. Cinco años han transcurrido ya desde aquel encargo y por sus manos han pasado deliciosas versiones de clásicos como “La Noche de los Quijotes”, “Fuenteovejuna” y “Donde hay agravios no hay celos”, por citar solo algunos. Todos tratados con la ironía y la sagacidad que dispensa la mirada de esta directora, muy comprometida, sin duda, con la agenda de enunciados más inquietos y desobedientes de la agenda cultural contemporánea.


Esta vuelta la protagoniza “El Burgués Gentilhombre” en una versión tremendamente divertida del texto original de Molière que, como se sabe, se trata de una comedia-ballet en cinco actos y en prosa, estrenada por la compañía de Molière el 14 de octubre de 1670 en la corte de Luis XIV en el Castillo de Chambord y re-editada en el contexto de una España asediada por una profunda crisis económica y una manifiesta incertidumbre en términos políticos.

La propuesta de Liuba Cid, que sin dudad reivindica una declarada perspectiva de género, emplaza en la escena a ocho actores en extremo carismáticos Justo Salas, Rey Montesinos, Jorge Ferrera, Guillermo Dorda, Georbis Martínez, Dayana Contreras, Julián Martínez y Luis Castellanos. Estos, en un alarde de versatilidad neo-barroca, interpretan los personajes masculinos y femeninos de la obra, enfatizando esa capacidad travesti del gesto teatral que se hace polifónico. La resultante es una muy divertida combinación de voces en la que lo que importa es rescatar el sentido primero y último de una función: el divertimento y la expansión de los sentidos. Un divertimento que no está exento, claro, de reflexión crítica.

He de confesar que hacía tiempo no me reía de un modo tan espléndido y distendido. La obra hace alarde de gracia e inteligencia en el trato e interpelación de sus espectadores. Juega a dirigir la voz hacia ese lugar que se halla más allá del escenario y que afecta a sus interlocutores inmediatos y próximos: nosotros, los espectadores, el público.

La apuesta, sin duda, hará las delicias de muchos, toda vez que sin demasiados alardes narrativos ni escenográficos, conecta con la situación actual y lanza comentarios irónicos sobre la realidad circundante. Ello, y creo que ahí reside una de sus virtudes, sin convertir el comentario oportuno (bajo el clima de la mirada satírica) en panfleto o propaganda política de un estado de cosas. La obra se postula como lo que es: una comedia, un espacio para el divertimiento y la digresión. Y eso, a no dudarlo, lo consigue. Por tanto reclama para sí el favor de la risa, de esa carcajada que se aseguraron todos en la actuación de ayer noche.

Me enorgulleció, debo confesarlo, el talento cubano, esa pasión desmedida que se pone en cada cosa, en cada gesto, en cada hecho estético por irrelevante que este parezca. Deliciosa resulta esa mezcla en el lenguaje donde se yuxtapone la enunciación culterana con la sabrosura de la jerga cubana de barrio, en una clarísima peripecia de contextualización de un texto que habita hoy en el orden de una cultura globalizada en el que las referencias van y viene en un trasiego apoteósico e intermitente.

No por gusto subrayó en su momento el diario ABC que la obra manifestaba: “Énfasis caribeño y divertidos números musicales interpretados íntegramente por un notable reparto masculino encabezado por el expresivo Justo Salas. Fueron muy aplaudidos”.
Muy divertido el tratamiento y alternancia de roles, certificando así la capacidad del teatro para crear ilusión y resarcir la utopía frente al escepticismo.

Su dimensión crítica, siguiendo las pautas del texto original, apuntan a una ridiculización –en clave de humor- de esa nueva clase dominante que hace del analfabetismo y de la estulticia un modelo de alta rentabilidad mediática. De repente una rememora personajes como Belén Esteban o similares, cuya estupidez se convierte hoy –paradójicamente- en una moneda de cambio y en paradigmas de bien.  

La pregunta es, ahora, quién será ese «nuevo e ignorante burgués que no aprecia el arte», pero que al menos entrega una generosa remuneración para hacer ver o verse como parte de un sistema que le excluye y le condena. Se me ocurren muchos nombres, pero que baje y suba el telón en beneficio de la sospecha y de la duda.




NOTAS A LA PUESTA EN ESCENA

Irónica, irreverente, mordaz y divertida, esta propuesta de la compañía MEPHISTO TEATRO con versión y dirección de Liuba Cid, nos acerca a un Molière en el que los límites de la comedia son transgredidos tanto en lo visual como en lo dramatúrgico.
Jourdain, su protagonista, representa una máscara específica, un tipo humano que se ha ido reencarnado a lo largo de la historia hasta nuestro tiempo presente: el que prefiere aparentar antes queser, aunque para ello caiga en las formas más ridículas de la impostura. Eltema, como se ve, es de todas las épocas. Y no es, por cierto, ajeno a la nuestra.
Ocho actores interpretan los personajes masculinos y femeninos de la obra en un juego de roles que recuerda la ductilidad interpretativa de aquellos actores del Siglo de Oro y sobre todo, y esto es lo fundamental, la visión del universo femenino desde el imaginario masculino.
Sabido es que Molière fue un defensor de la mujer desde el escenario clásico. La mirada femenina es una constante en los acentos dramáticos y cómicos de sus personajes, reivindicativa y mordaz, poniendo en tela de juicio el mundo machista asociado a las apariencias y a la falta de escrúpulos.
En su interpretación, aparecen las tensiones explícitas entre el clasicismo, que es un arte racional, masculino y apolíneo, y el barroco; apasionado, femenino y dionisíaco. Estas criaturas escénicas tensan el eje del relato dramático de la comedia aflorando desde la esenciamisma de sus máscaras.

Liuba Cid

Ficha Técnica y artística

FICHA ARTÍSTICA:
(Elenco El Burgués Gentilhombre. Cía Mephisto Teatro)

Justo Salas
Guillermo Dorda
Rey Montesinos

Jorge Ferrera
Juan Antonio Molina
Gabriel Buenaventura
Fidel Betancourt
Daniel Moreno

EQUIPO TÉCNICO Y ARTÍSTICO:
Versión y Dirección: Liuba Cid
Diseño de vestuario y espacio escénico:

Susana Moreno (LaDoppia©)
Espacio Sonoro: Pilar Ordóñez
Técnico de Sonido: David Garrido
Diseño de luces: LC Performance
Técnico de luces: Eduardo Astorga
Jefe de Tramoya: Jorge Luis Díaz de la Rosa
Gráficas: Carril Bustamante
Dpto. Comercial: Leonardo Buenaventura
Road Manager: Mercedes País
Producción y distribución: Mayda Bustamante
MAYDA B PERFORMANCE
Agradecimientos:
Ayuntamiento de Torrejón de Ardóz